Las viviendas heredadas a causa del fallecimiento de familiares o conocidos han aumentado a nivel global como consecuencia de la pandemia del COVID-19. En España, las cifras no son diferentes. En el último trimestre del 2020, el Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntó que las herencias aumentaron en un 20%.
Los costes de mantenimiento de un inmueble pueden ser elevados, por lo que muchas personas optan por vender la propiedad heredada. Sin embargo, vender una vivienda de herencia puede traer de cabeza a los herederos si antes de la aceptación de la herencia no se realiza un estudio detallado del impacto económico y fiscal que puede tener esa herencia en caso de estar pensando vender la vivienda y llegar a un acuerdo en el reparto de la misma.